La Fortaleza

Historia

La Fortaleza de Requena es un castillo de origen musulmán, el cual ha sufrido diversas restauraciones y adaptaciones a lo largo de los siglos. Las intervenciones de diferentes épocas se dejan notar en sus muros de tapial, mampostería, sillería y ladrillo. Las restauraciones continuaron hasta el siglo XVII y volvieron a reanudarse con motivo de las guerras carlistas. Está situada en el espacio más elevado del montículo tobáceo, en el que se construyó, sobre asentamientos iberos y romanos anteriores, el llamado barrio de La Villa en la Edad Media.

La importancia de la fortaleza de Requena radica en que esta población fue fronteriza durante siglos. En época de las taifas musulmanas perteneció al reino de Valencia, en la raya con el reino musulmán de Toledo. En 1239, ya en época cristiana, fue incluida en el Reino de Castilla por la intervención del Obispo de Cuenca, D. Gonzalo Ibáñez, para el rey castellano Fernando III, satisfaciendo una antigua ambición del clero castellano de anexionarse Requena.

Ya a mediados del siglo XVI su foso estaba en parte aterrado y sin uso. A finales del siglo XVII y principios del XVIII, cuando la fortaleza perdió su función defensiva, se construyeron  casas adosadas a sus muros y torres quedando así enmascarada la envergadura del castillo y sus murallas.

El abandono progresivo de la Fortaleza supuso su deterioro, pero no dejó de tener otros usos no defensivos. En 1802 se derribaron los muros recayentes al arrabal, por su mal estado, y todo lo que quedaba de espacios edificados en el interior, con el fin de adaptarlo a plaza de toros y a otros espectáculos. Después servirá como frontón de juego de pelota y finalmente, los propietarios de las casas pegadas a la peña en el arrabal hicieron uso particular de este espacio interior de la vieja fortaleza.

La potente torre del homenaje del siglo XV se convirtió en cárcel del Partido Judicial en el siglo XIX, o quizás antes, hasta 1955 en que se restauró para dedicarla a museo y se le volvió a coronar con almenas como tuvo en su origen. Entre finales del siglo XX y el inicio del XXI se realiza la restauración de la robusta muralla de la puerta principal, derribando todas las casas adosadas a tales muros y a los dos torreones de planta cuadrada que flanquean dicha puerta.

Queda así a la vista la envergadura de la construcción, con 10 metros de altura y 3 de grosor en los muros, sobresaliendo en altura y espesor los dos torreones citados. En el torreón de la derecha, mirando desde el exterior, y en su esquina izquierda destaca el aprovechamiento, como sillar, de una lápida romana. De esta manera el interior ha quedado diáfano y sin ninguna construcción, convirtiéndose todo en patio de armas, aprovechado actualmente para espectáculos en las tardes y noches de verano. El detalle ornamental más destacado de la Torre del Homenaje es la maroma tallada en piedra.

Dirección

Cuesta del Castillo, s/n