Plaza de la Villa

A la moda castellana de las plazas mayores se sumó Requena, en el siglo XVII, para conseguir un espacio amplio donde montar el mercado semanal y celebrar actos públicos importantes, entre los que destacaban las corridas de toros. Para conseguir este gran espacio rectangular fue necesario derribar algunas manzanas de edificios que lo ocupaban. Sabemos que en 1685 se construyó en esta plaza la Casa Consistorial, la Casa del Corregidor, la Casa del Verdugo y la Cárcel.

El suelo de esta plaza mayor está inclinado de Norte a Sur, como el resto del barrio, y fue de tierra hasta final de la década de los setenta del siglo XX, en que el Ayuntamiento decidió empedrarla. Al llevar a cabo estas obras fueron haciéndose diversos socavones que  permitieron descubrir las cuevas que correspondían a las antiguas viviendas derribadas en el siglo XVII y que estuvieron edificadas en el espacio de la plaza.

A mediados del siglo XIX (1851) se derriba la Casa Consistorial de la plaza de La Villa y se traslada al arrabal, ocupando parte del edificio del Convento de Carmelitas, con lo que la plaza mayor de La Villa fue perdiendo su importancia como centro de la ciudad, en favor de las plazas del arrabal.

La plaza de La Villa se dedicó al coronel José Ruiz Albornoz que dirigió la defensa victoriosa de la población ante los ataques de los carlistas el día 13 de septiembre de 1836.