Barrio Villa

El Barrio de La Villa, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966, conserva un gran patrimonio histórico que refleja la importancia de nuestra ciudad a lo largo de los siglos.

El promontorio rocoso donde se sitúa La Villa, ha condicionado la historia de Requena y el desarrollo urbano de la ciudad. Las actividades arqueológicas realizadas durante los últimos años no han permitido datar los primeros indicios de población en la I Edad del Hierro, lo que permite suponer actividad humana durante el segundo milenio a C. Sin embargo, es durante el siglo VII a C (Época Hierro) cuando se puede asegurar la existencia de una población estable. Las excavaciones realizadas en la Plaza del Castillo exhumaron los restos de varias viviendas vertebradas por una calle central, ocupadas a finales del S. VII a C., donde se recuperaron ánforas, vasijas, etc. Otro momento cronológico es el que corresponde a la Época Imperal Romana, siglo II d. C, de la que se hallaron aljibes, un horno y diverso material de construcción. Ya más tarde, se data a Requena en la Época Árabe, cuando el gran influjo de Al. Andalus cubría estas tierras, concretamente se hace referencia al último período califal. A este  corresponden la mayor parte de los restos históricos y parte del trazado urbano del Barrio de La Villa.

Ya en época almohade el Barrio de La Villa tenía la estructura típica de las ciudades hispano-musulmanas. Para el acceso a este barrio medieval, se utilizaba la llamada Cuesta del Castillo, que unía la población con el camino de Castilla, y que constituía el acceso original al recinto amurallado. Al margen de esta entrada La Villa contaba con otros accesos como la Cuesta de San Julián o de las Carnicerías, la Cuesta del Cristo, la Cuesta del Ángel, la Puerta de Alcalá y la desaparecida Puerta de Fargalla. 

En el Barrio de la Villa podemos destacar, por su interés histórico-artístico, diferentes monumentos y edificios. Entre ellos se pueden admirar la iglesia neoclásica de San Nicolás, las iglesias góticas de Santa María y el Salvador,  la Torre del Homenaje, la Fortaleza, la Casa Mayor del Arte de la Seda, el Palacio del Cid, el Museo de Arte Contemporáneo "Florencio de la Fuente", la Judería y las Cuevas de la Villa. El centro neurálgico del barrio lo representa, desde el siglo XVI, la Plaza de la Villa actualmente llamada Plaza de Albornoz.