El Arrabal del Carmen

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Es tradición que a finales del siglo XIII se levantó en Requena un monasterio de monjes carmelitas, el primero de Castilla, y que fue construido extramuros de La Villa y en medio de su fértil huerta.

En torno de este convento y al pie del peñasco fortificado de La Villa se inició pronto el desarrollo del antiguo Arrabal del Carmen, aumentando su importancia el hecho de que el camino del Madrid se desviara de su paso por La Villa y atravesara de Este a Oeste el barrio arrabalero.

En el Arrabal primitivo, comprendido entre el “tirador”, cercano a la actual Residencia de Ancianos, en el Este y la plaza del Portal de Madrid al Oeste, La Villa al Sur y la actual avenida de la Constitución al Norte, vivieron judíos, dedicados al comercio, herreros, mesoneros, arrieros, frailes,…

Frente al convento se construyó el Molino harinero del Carmen, modernamente derruido, movido por las aguas de la acequia de Rozaleme y en la salida hacia Valencia se situaron las herrerías. También cerca del convento estuvo el burdel y el hospital, la llamada Posada de los Frailes y el Mesón del Conde de Ibangrande, así como la casa llamada del Salero. En la actual calle de Marquillo estuvo situada la casa del Diezmo y en la del Peso la casa del Peso de la Harina. En el siglo XVIII, cerrando la plaza del Portal, se levantó un nuevo convento en el que se instaló una congregación de monjas agustinas recoletas.

Entre la calle del Carmen y la del Peso se abre la plaza del Arrabal (hoy de España) convirtiéndose con la del Portal en puntos importantes del comercio, juntamente con la calle del Peso, las Monjas, Olivas,…

La desamortización del convento del Carmen en 1836 y la adjudicación del edificio, excepto la iglesia, a la ciudad dio pie a que en su ala Norte se instalara la Casa Consistorial en 1851. Posteriormente el claustro y otras dependencias del convento fueron adecuados para albergar el primer Instituto de Enseñanza Media. La huerta del convento también pasó a ser de propiedad municipal y se convirtió en el parque conocido como La Glorieta, unido a la plaza Consistorial. El Ayuntamiento sufrió una remodelación en 1942 y otra muy importante acabada en 1995. Parte de lo que fue el Instituto de Enseñanza Media alberga hoy el Museo Municipal.

Desde el siglo XVIII y sobre todo desde el siglo XIX el Arrabal se convirtió en el centro urbano de la ciudad concentrando el comercio y los servicios en las calles principales y las plazas citadas. 

Los viejos callejones del Arrabal, estrechos y recoletos, conservan todavía esa semejanza con las calles de La Villa, lo cual nos habla de su antigüedad, salpicados de casonas dieciochescas de influencia valenciana.